• Image 01
    • Art direction
      • Peace revolution
    • Documentaries
      • Greek Rock Revolution
      • Hebron: Narrative Warfare
      • Still Tibet
      • Indonesia, Endless Wonderland
      • Harapan Project
      • Architecture Murcia Awards
      • Quanimpa
      • Panela
    • Photography
  • Mr. Challenge Films Logo
    • Creative Writing
      • The Magic Is Out There
      • La Magia Está Ahí Fuera
    • Humanitarian
      • Tibet
      • Mongolia
      • Dominican Republic
      • Nepal
      • Indonesia
      • Peru
    • Music videos
      • Fumez - Fire
      • Soneto V
      • Ekhayá
      • El Vagamundo
  • La Magia Está Ahí Fuera Menu icons
    • - El Síndrome del Viajero Solitario
    • - No, no somos iguales
    • - ¿Y si te dijera que te quiero?
    • - Suspiros de Camboya
    • - Irse de Vacaciones Vs. Viajar
    • - ¿Por qué dejamos de hacernos preguntas?
    • - El auténtico valor del tiempo
    • - Los Lagos de la Certeza
    • - La justa sabiduría del Lama
    • - Infinito
    • - Si no existieran los idiomas
    • - Los Pilares del Positivismo
    • - Autostop, filosofía de pulgar
    • - La Importancia de Luchar por lo que Sueñas
    • - La Revolución de la Mujer Jirafa
    • - Un Retrato a la Tolerancia
    • - El Amor
    • - Fantasía
    • - La Dulce Divagación de lo Imposible
    • - Cualquiera Otros Dos
    • - La Magia Está Ahí Fuera
    • - El lugar donde habitan tus deseos
    • - Estimada Nostalgia: 'Gracias, pero adiós'
    • - 2 días al límite
    • - ...y caminando encontré el camino
    • - La eterna condena del inconformismo perpetuo
    • - Filosofía mundana de alta mar
    • - Sexo
    • - La ancestral y sapiente Ley del Yin y el Yang
    • - Gracias Tiempo
    • - Mi Héroe Anónimo
    • - Anoche soñé contigo
    • - Hora de la guerra, la Guerra por el Planeta
  • Estimada Nostalgia: 'Gracias, pero adiós'

    24/05/2016

    Fue en Tailandia uno de esos momentos que marcaron un antes y un después en mi existencia, mientras viajaba junto a 24 jóvenes de 20 países diferentes en el autobús de vuelta desde el Santuario donde acabábamos de pasar dos semanas en un retiro de meditación. No fue el consejo iluminador de un Monje, ni la revelación inédita durante una de las sesiones de meditación, ni si quiera enriquecerme compartiendo diferentes perspectivas con mis cosmopolitas compañeros de retiro, sino la conversación con una chica de Valencia, que tras escuchar con atención la forma en que describía mi brutal añoranza y cariño por tiempos y personas pasadas, me dio un consejo que me cambió para siempre. A partir de ese momento, comencé a decirle a mi estimada nostalgia: 'Gracias, pero adiós'.

     

     

    La nostalgia es naturalmente relacionada con una sensación agradable, pues es una emoción que nos recorre al recordar momentos entrañables o personas con las que compartimos algún pedacito de cielo. Sin embargo a menudo dejamos pasar por alto que si tanto esos hechos como personas pertenecen al pasado es porque hay algún motivo para ello. La vida es un camino y como tal hay que continuar avanzando siempre, por lo que la decisión más eficiente es no permitir que determinadas memorias comprometan nuestro magnánimo estado natural de excitación por vivir. La vida es hoy, aquí y ahora, allá donde estés y cuando quiera que sea, y el tiempo no espera, por lo que no podemos permitirnos el lujo de no vivir cada día con toda firmeza y motivación, especialmente si es a causa de una evocación pretérita que nos mantiene anonadados y anclados a puertos del pasado que ya no están en nuestra hoja de ruta.

     

    Es natural que recuerdos trascendentes acudan a nuestra razón cada cierto tiempo requiriendo de nuestra atención, pero aunque pueda sonar frío y calculador, el hecho es que nadar en las reminiscencias del pasado no supone nada positivo. A veces nos cuesta creer que determinadas personas que fueron fundamentales para nosotros durante tantos años ya no permanezcan a nuestro lado e incluso nos martirizamos tratando de buscar errores, culpables o explicaciones que justifiquen tal situación. Sin embargo, no sólo estamos perdiendo el tiempo de nuevo, sino que el motivo es más simple de lo que podamos intuir: la vida está en constante movimiento y las personas cambian, por lo tanto es inevitable y natural que unos caminos se alejen y otros se aproximen. La única manera de conservar personas y situaciones sería estar parados, o lo que es lo mismo, estancados. No sólo hay que tener determinación para continuar avanzando, pero también fortaleza para no titubear ante los desafíos que nuestra propia consciencia nos presenta.

     

     

    Al expresarle a mi amiga de Valencia la obstinación que me recorría por esos recuerdos que me perseguían y personas cuya compañía anhelaba, ella se apiadó de mi pusilánime estado de ánimo y con una sonrisa fraterna me instó a dejarlo ir. Me explicó con delicada calma que la añoranza es tan natural como inservible y que la melancolía en realidad supone a menudo más un lastre que un sentimiento romántico. Gracias a su consejo comprendí que aunque me costara aceptarlo, no podíamos ni teníamos el derecho de tener todo bajo control. La vida fluye y por consiguiente también hemos de fluir nosotros. Su valiosa lección de humildad me enseñó que no es más poderoso el que más logra controlar lo que le rodea, sino aquel que comprende que el mundo a su alrededor evoluciona y es capaz de adaptarse para extraer lo mejor del presente sin permitir que el pasado se interponga en su camino.

     

    A menudo me siento afortunado de la nostalgia que me recorre por las grandiosas vicisitudes acaecidas y extraordinarias personas encontradas en mi transcurrir, pero no dedico más que un segundo a ese sentimiento, tras el cual vuelvo a concentrarme de lleno en la persistente búsqueda de personas y momentos sensacionales que me hagan sentir vivo manteniendo siempre la convicción de que los buenos momentos son un tesoro que jamás nadie podrá arrebatarme y que los mejores están aún por llegar.

     

     

    Melancolía artista
    de evidenciar la claridad
    cuando hace mucho tiempo
    que eso dejó de importar.

     

    ¿Por qué nadar en el ayer
    o naufragar en el mañana?
    Enciende la luz de tu mente.
    Vive hoy y ama siempre.

     


    Mr.Challenge Films